
El día de ayer mi amiga del alma Ximena escuchó de un dentista lo siguiente: "la belleza esta en los ojos con la que la miras!!!", y yo le podría agregar "los oídos con que escuchas", "el corazón con que sientes"...
Yo creo que muchos me han escuchado decir que siempre tenemos al menos dos opciones, reír o llorar, pelear o huir, hablar o callar, ver o mirar, entender o negar... casi todo lo que sentimos es realmente nuestra opción. Aunque reconozco que a veces no es así y nos agarran por sorpresa grandes sentimientos que terminan siendo grandes lecciones si así lo elegimos.
Por ejemplo, un día tuve una gran sorpresa. Uno o dos meses antes de que Ákira empezara su experiencia terrenal, tuve un sueño muy bonito. Me encontraba en una guardería saludando a todos los niños y finalmente pregunté por el mío, y entonces un niño hermoso acostado en el suelo de tapetes de hule y cruzando una pierna levanta su manita, voy a él y carcajeandonos y mirandonos a los ojos lo cargo y me hecho al suelo levantandolo al aire. Sus ojos eran como los de Ákira, negros, grandes y profundos. Sentí una alegría total y fué tan fuerte que en ese preciso momento desperté.
Desconcertado me dí cuenta que era sólo un sueño y me quedé mirando a Yukari que estaba dormida. En eso despertó y me preguntó que me pasaba, yo le dije que nada, y ella siguió durmiendo. Pero mentí, si pasaba. Me sentí muy triste, por que yo creía que era una persona feliz, pero vaya sorpresa, existía la posibilidad de ser realmente feliz y yo no lo era del todo.
Pasaron los días y yo no me podía quitar esa imagen de mi cabeza, pero en el fondo estaba seguro que venía en camino, y yo tomando plantas medicinales como loquito y hasta a Yukari le dí su fórmula de plantas. Ahora siento que con o sin plantas la orden ya estaba hecha, era cuestión de esperar. Pero me había movido tanto ese sentimiento que se estaba convirtiendo en angustia hasta que logré relajarme un poco, pero estuve así varias semanas. No me calentaba ni el sol.
Un buen día Yukari me dió la gran noticia y entonces mi corazón se llenó de luz otra vez. Pero entonces me entró el miedo de que no pegara, y a nadie le dijimos, hasta pasados los tres meses. Ahora me doy cuenta que en esos días no estaba en mi centro, y las emociones me dominaban. A veces me conectaba y lograba tener la certeza de que iba a ser padre, pero también me desconectaba y me entraba la duda. Que vaina!
Pero Dios es grande y generoso, y el 25 de Septiembre del 2007 nació Ákira. Que momento!
Al nacer ella ya podía ver, y me regaló la mirada más tranquila, penetrante y hermosa que he tenido en mi vida, y me brotaban las lagrimas de emoción, luego ella también lloró, y se hizo popis, verde! La limpiamos y al moverla miró a los ojos de Yukari y dejó de llorar y simplemente la miró. Estaba sobre su pecho semi descubierto. Yukari lloraba pero Ákira no. Yo le hablé y le dí las gracias por compartir su vida con nosotros, le dije que la estabamos esperando y que nos sentiamos muy felices. (éso lo aprendí de una meditación con mi amigocha Gaby Leal)
Una vez que el cordón umbilical dejó de latir y se chupó, regresé a la tierra y me tocó cortarlo. Por cierto, el cordón umbilical esta hecho con toda la mano de Dios, es fuerte y resistente. Dios no se anda con chafadas! Luego salió la placenta, otra obra de ingeniería divina. Pero el milagro verdadero es el bebé, la vida y un gran comienzo. La hoja en blanco.
Regresando al hoy. Hoy me llegó un video que me mandó mi amigo Hector, se llama "el poder de la intención", lo conozco pero no lo he visto, ya les comentaré. Aunque creo que ya lo ví en Ingles y me quedé dormido... en ese entonces me encontraba muy mal de salud así que no recuerdo mucho. Si hoy no puedo dormir, ya tengo la solución, ja, ja !
La buena noticia es que hoy fuí a nadar. El doc. nos regaló un pase para el World Gym, y me dijo que probara nadando. Y para mi sorpresa no sólo lo disfruté sino que me fué bastante bien. Habré nadado a lo mucho unos 400 metros, pero los saborié a lo lindo. En un momento me sentí un poco mareado pero pronto se me quitó. Que rico es nadar. Me queda claro que el origen del hombre empezó en el mar. Casi todos disfrutamos del agua y hasta los que temen al agua por lo menos se fascinan mirando el mar. Ya cansadon dejé a Yukari nadando que por cierto me sorpendí, toda una PRO, hasta aletas y todo usó. Yo no... es más, cuando apenas arranqué mi short playero casi se me caé y quedé con media nalguilla al aire. Y además mi goggles se llenaron de agua... todavía siento irritados los ojos! Bueno, pues me fuí al yacuzzi y ahí me dí una rica terapia en los lugares achacosos, principalmente todo el nervio ciático de la pierna derecha. No había nadie, de otra manera me hubieran visto raro, pero todo esta en los ojos con los que me miren...
Hoy no pude ver el atardecer, estuvo nublado. En lugar de eso fuimos a un cafecito donde tomé un Green Power, que según la dueña limpia los ojos pero yo sigo igual, y después hicimos compras en el Walmart de Rosarito, compré unos filetes de pescado muy fresco que se llama Rojo Imperial, que mañana comeremos con Picho. De hecho, lo mejor de hoy es que mañana llega Picho!
Ya es mucho rollo, pero volviendo al nuestro origen del mar, la sangre de nuestro cuerpo es bastante parecida al agua de mar. Por eso los Naturopatas decimos que llevamos un mar dentro de nosotros. De hecho, los dos minerales extracelulares del cuerpo, es decir, en los fluidos, son el sodio y el cloro. Y eso es nada mas y nada menos que SAL. Creo que la Biblia habla algo de eso, no?
Por eso, la sal es importante, hay que consumirla diariamente, con moderación. Y mucho mejor que sea sal sin refinar, sin nada añadido ni quitado. Curiosamente es la más cara pero vale la pena, es el equilibrio del mar, y nos equilibra a nosotros también. La sal no sólo permite todas las funciones del cuerpo, sino que también tiene una energía descendente que nos ayuda a centrarnos y a hacer tierra, a vivir y sentir el momento.
La sal también fortalece la digestión, el cloro hace más fuerte el ácido clorhidrico del estómago, y el sodio proteje sus paredes de la acción abrasiva de este ácido. Es perfecto equilibrio.
El exceso de sodio se equilibra con potasio, que son las verduras y en segundo lugar las frutas y legumbres. Por eso, la dieta sin verduras causa problemas, pero no es culpa de la sal, es la falta de potasio.
La vegesal y pero aun los sustitutos de sal, que es básicamente cloruro de potasio, no necesitan ser parte de nuestras vidas. Muchos doctores y los medios tienen años recomendando disminuir o quitar la sal a gente con problemas del corazón y sólo han logrado causarles más problemas. Si tan solo les explicaran que necesitan aumentar su consumo de verduras y usar una buena sal sin refinar, se evitarían muchas visitas al hospital, y podrían disfrutar un poco más de la vida.
Bueno, es hora de mirar el video... lo veré con ojos de interés.
1 comentario:
Que buena noticia, que todo está saliendo muy bien.
Gracias por compartir tu experiencia de vida y el gran amor en cada momento.
Seguimos meditando y orando contigo
Hasta mañana
Hari Om
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