sábado, 20 de septiembre de 2008

Mi primer dia de terapia IPT en Tijuana

18 septiembre
Mi primer dia de terapia IPT en Tijuana
Quiero platicarles que hoy fuí a consultar al Hospital Angeles con el Dr. Donato Perez, aqui en Tijuana.

El Doctor Donato se portó de maravilla, me hizo una revisión muy completa mientras la mayoría de los Oncólogos apenas y te llegan a tocar, y despues de analizar detenidamente las imágenes, mi historia clínica y estudios me propuso empezar el mismo miércoles y yo encantado, no había tiempo que perder.

Mientras tanto Ákira estaba tan traviesa que Yukari mejor se salió del consultorio y para llegar a ese grado es que ya le había dado hasta pena... el Dr. ni se inmuto y dijo que aquí era dos hora más joven y eso la traía excitada...

Fuimos al área de Urgencias del Hospital, que no tiene nada de urgente pues es bonito y tranquilo, nada que ver con el ER de la tele. La mayoría de los pacientes reciben tratamientos ambulatorios, por lo que parece un área de servicios médicos ambulatorios más que de emergencias. Me enteré que había otros pacientes que también recibieron la terapia IPT pero no los pude ver pues llegué después de ellos y me fuí antes. Lo que pasa es que llegué rápido al estado de hipoglicemia y rápido me repuse.

Primero me prepararon con un bolo homotoxicologico para proteger a todos los órganos y sistema inmunológico y me dieron algunos otros medicamentos que ni pregunté que rollo. Luego vino el shot de insulina y me empezó a dar sueño, luego un como mareito y despues calor en el cuerpo... y hambre. Estaba conectado a una máquina midiendome el oxígeno que por cierto se mantuvo en 100%, -nada mal para traer un tumorsote en el pulmón-, la presión, el pulso y el ritmo cardiaco.

Despues del shot de insulina me pusieron un quimioteraputico, y al entar al estado de hipoglicemia me pusieron otros dos quimioterapeuticos diferentes. Como vienen en una solución glucosada poco a poco me fuí recuperando y luego me trajeron un gatorade que me terminó por recuperar. Habré durado unos quince minutos con la hipoglicemia controlada, y en menos de otros quince ya estaba como si nada sintiéndome muy bien, hasta risa me dió.
Como parentesis cultural, les platico que la concentración usada fue del 10% de lo que se usa en la quimio tradicional, pero potencializada con la insulina para obtener el mismo efecto terapéutico. El protocolo, BEP,es estandard en la quimio tradicional en este tipo de desorden tumoral.

Después me trajeron un desayuno deli: plato de frutas en su punto, jugo de durazno, y un super sanwich integral tipo Yukari, con mucha verdura, germinado de alfalfa, queso y jamón de pavo, el cual deplano no me fascina pero en conjunto estaba bueno, solo faltó la mostaza dijon, o por lo menos la honey mustard. Lo devoré y ya no me alcanzó para tomarme un yogurt de postre, pero mas tarde sin piedad me lo tomé. Estuve comiendo el resto del día, que rollo conmigo!

Salimos y yo en silla de ruedas como es la costumbre, jugandole carreras a Ákira en su carreola turbo... adivinen quien ganó...
Ya por subir al carro bajo un día soleado y hermoso, apenas tibio, me habló mi hermano Pollo y le conté todo feliz.

Nos fuimos y en el camino nos perdimos, pero llegamos a una panadería integral y como yo seguía con hambre... y luego a un fish market, y después a casita, en la cual me dispuse a descansar un rato para irnos un ratito a la orilla de la playa y seguir con la sanación.

En la playa Ákira era la sirenita del lugar, feliz de la vida. Ya estaba nublado y hacía viento fresco así que se la pasó corriendo y jugando con la arena, yo tranquilo caminando y gozando de la brisa y la arena fresca en mis pies, con uno que otro arranque para salvar a Ákira de las algas apestosas. El agua ni la toqué porque seguro estaba helada y opté por la precaución. En eso me habló un amigo muy querido y fuimos por él al hotel Fiesta Inn del aeropuerto, se me hizo facil pero estaba bien lejos y ya me arrepentía, pero me sentía bien e incluso yo era el chofer. Después nos perdimos de nuevo y por fin llegamos a la Zona Río que es bonita y cenamos un sushi sabrozo y a un precio bien razonable. Después mi amigo se regresó en taxi y nosotros agarramos carretera hacia nuestro refugio, llegamos bien rápido y Ákira otra vez parecía angelito bien dormida, después que en el restaurante se dedicó a sacarle sonrisas a cada uno de los presentes.

Dormí deli hasta ahorita que desperté con la idea de escribirles, no sin agradecerle a Dios por el día anterior tan fabuloso y por el nuevo día. Que gratitud tan grande siento.

Y en verdad, nunca pensé que después de un tratamiento de quimio estuviera tan descansado, tránquilo y de tan buen ánimo.

Por otro lado ya no tengo tanta tos y el dolor en la pompi y pierna derecha sigue disminuyendo. También estoy recuperando la sensibilidad de las manos y la coordinación de la mano derecha, puedo escribir bien y puedo manejar los cubiertos mejor, incluso los palillos con el Sushi los pude usar y hace tan solo una semana me había parecido muy dificil. También escribo un poco mejor en la compu, que aunque nunca es sido tan bueno, -siempre he deseado una secre para dictarle la sarta de barrabasadas que se me ocurren, ya al menos aprieto las teclas con la misma intensidad y no me salto tantas letras, es más hasta pongo demás. Hoy es el primer día en tres semanas que despierto sin congestión pulmonar, tal vez porque tomé bastante jugo de piña y una cucharada de broncolín antes de dormir.

Hoy tengo cita de seguimiento, la cual no tiene costo y como todo lo gratis pienso disfrutarla, pues ayer a pesar que lo gocé, los 11,500 pesos que se esfumaron le quitaron un poquito la magia, ja, ja, ja, que codo soy, creo que mi hermano tiene razón. Y eso que el doctor me dió un 50% descuento en sus honorarios por dedicarme al ramo de la salud, lo cual se lo agradezco de corazón. La verdad es que la salud no tiene precio, y si esta terapia funciona y me da muchos años más de vida, mi inversión y la de muchos que me han ayudado va a haber valido la pena y la abundancia total se nos multiplicará infinitamente ante el amor de Dios.

Me llamó la atención la cantidad de reconocimientos de todo el mundo que tiene el Doctor Donato en sus paredes, incluso una carta de agradecimiento de Ronald Reagan, con su foto y firmado por el mismo. Me sentí persona importante en su consultorio, je,je. En el lobby hay un montón de fotos con pacientes y compañeros, ni idea de quienes eran, pero espero un día pertenecer al cuadro de honor. Bueno, la verdad me vale, soy feliz anyway.

Yo creo que son pocos los que lleguen a leer hasta aquí, pues el rollo mareador que me acabo de hechar ha de causar mas sueño que la insulina, pero para los que no llegaron les deseo deseo dulces sueños, y a los que si llegaron los felicito y les pregunto de donde sacan el tiempo para leer estas cosas? Otros más orientados a la productividad leyeron el primer y segundo parráfo y los dos últimos y es válido porque al final se dice lo más importante.

Estoy feliz, sobre todo porque hace apenas unas semana logré permitirme sentir a Dios en mí con intensidad y honestidad. Le agradecí por su amor incondicional e infinito, y entonces le pedí que me guiara de la mano, con señales claras y precisas para mi sanación. Aunque muchos les cueste trabajo imaginarlo, yo estaba sumido en tal confusión, depresión y dolor, que me costaba mucho trabajo contactar a Dios. Y así me dedique a pedirle que me ayudara a sentirlo. Y es que Dios siempre esta ahí, esta en nosotros permitirnos sentirlo y aceptarlo en nuestro cuerpo y darle morada sincera a quien nos da tanto amor incondicionalmente. Siguiendo con esto, logré caer en un estado de alegría constante, con pocos altibajos y siempre regresando a mi centro, mi Dios interno, mi Dios querido. Y así, todo empezó a fluir, y un nuevo brillo llegó en mí y nuevos propósitos y metas también.

Agradezco las oraciones de todos, pues es algo que a mi nunca se me ha facilitado, y su asistencia es divina. También agradezco a todos los que se han brindado el permiso de ayudarme de otras maneras y todo esto me parece divino, no hay nada mas bello que ver y sentir florecer la Divinidad dentro de cada quien, no cabe duda que Dios nos hizo perfectos. Les quiero mucho y les tengo una gratitud infinita, que hoy sea un buen día y mañana también.

Voy a descansar un rato más, que me espera un día lleno de aventuras al lado de mis hermosas mujeres y dentro de Dios.

Con amor y alegría,
Bernardo Plaza